Luis Fallas, RADIO-E
La Universidad de Costa Rica celebró el pasado jueves 20 de noviembre, una ceremonia significativa en el Aula Magna, en la cual el Sistema Nacional de Acreditación de la Educación Superior (SINAES) otorgó la acreditación oficial a las carreras de Bibliotecología con énfasis en Bibliotecas Educativas, Bibliotecología con énfasis en Ciencias de la Información, y Microbiología.
La actividad reunió a autoridades universitarias, docentes, estudiantes y representantes del SINAES, en un ambiente que supo combinar solemnidad y comunidad. La jornada incorporó intervenciones musicales que aportaron calidez y un respiro necesario entre discursos marcados por la importancia del compromiso académico.

Presentación musical a cargo de estudiantes universitarios, Universidad de Costa Rica, 2025 – Foto: Mónica Castro.
Durante los mensajes oficiales, se subrayó la necesidad de preservar y fortalecer la formación profesional. Se destacó que en espacios clave como escuelas y centros educativos, el trabajo bibliotecológico sigue siendo uno de los pilares menos visibles pero más decisivos en la construcción de ciudadanía, pensamiento crítico y acceso equitativo al conocimiento.

Representantes del SINAES, autoridades universitarias, docentes y estudiantes, Universidad de Costa Rica, 2025 – Foto: Mónica Castro.
No se trató solo de entregar certificados. Fue un recordatorio de que la calidad académica no es un adorno institucional, sino un esfuerzo constante que requiere vigilancia, ética y visión de futuro. En ese sentido, la Vicepresidenta del Consejo Nacional de Acreditación, Dra. María Eugenia Venegas Renauld, reafirmó el valor de las carreras al reconocer sus procesos, su impacto social y el compromiso de sus comunidades académicas.

Dra. María Eugenia Venegas Renauld, Universidad de Costa Rica, 2025 – Foto: Mónica Castro.
Posterior a esto, se hizo entrega oficial de los documentos de acreditación, un gesto simbólico que resume años de trabajo colectivo. Para quienes forman parte de estas disciplinas, el reconocimiento no es un punto de llegada, sino un impulso para seguir defendiendo la educación pública y el papel esencial de la ciencia y la información en el país.
